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lunes, 20 de noviembre de 2017

Nunca es tarde, de Jerónimo Tristante

Editorial: Algaida, 2017
416 páginas
20 €
Ebook: 7.99 €

Argumento:

Isabel Amat descubre, por casualidad, que unos crímenes cometidos cuarenta años atrás tienen muchas similitudes con otros que se están cometiendo en la actualidad en su pueblo, lo que la impulsa a investigar lo sucedido.

Comentario:

La novela no empieza del todo mal: un pueblecito del pirineo aragonés, una aparición en Halloween con tintes sobrenaturales, misterio que se remite a cuarenta y un años atrás, una protagonista, Isabel, en crisis (matrimonial, maternal, personal), que se pone a investigar por su cuenta lo que en un principio parecen exageraciones y coincidencias… Cierto que no es original, aunque se diría una premisa capaz de dar lugar a una historia entretenida y con capacidad de enganchar.

Desafortunadamente, no tardan mucho en aparecer lo que ya son constantes en la obra del autor: incontables repeticiones de información (casi cada capítulo relata la situación personal de Isabel, los motivos de la visita a la hemeroteca, las similitudes entre lo sucedido en el pasado y en la actualidad, que nadie le comentara los crímenes antiguos, clasificación de asesinos en serie, visión remota, imitador, y un largo etcétera), extraños saltos temporales por los cuales es difícil saber cuánto tiempo ha pasado entre cada escena, algunos creando situaciones extrañas e ilógicas, o cambios de tiempo verbal en una misma frase (se supone que la narración es en tercera persona y presente) que dan lugar a equívocos y obligan a releer varias veces algunos pasajes. También hay unas cuantas erratas, frases hechas y dos o tres conatos de cambiar el punto de vista, situado en casi todo momento en la protagonista.

Si bien se podría achacar a inseguridad del autor sobre cómo contar lo que quiere relatar, lo que realmente parece es que se ha publicado un borrador sin revisar como si fuera una novela. La repetición de hechos, detalles e información sugieren que no se ha releído la obra (o no con la debida atención) para decidir dónde incluir cada cosa o cómo hacerlo. Es habitual en las historias de misterio recapitular de vez en cuando la información proporcionada para recordarla a quien haga varios parones de lectura y pueda olvidar detalles de distinta importancia, aunque eso no justifica hacerlo tan a menudo, menos con tan poca gracia y carencia de recursos, sin un mínimo disimulo.

El punto de partida que impulsa a Isabel a investigar (la búsqueda en la hemeroteca del pueblo de noticias sobre la llegada de su familia a El Valle) no es muy creíble, como tampoco lo es el nulo caso que le hace la policía cuando les cuenta sus sospechas, pero a favor de la protagonista (41 años, aburrida, con un marido infiel e hijos que se han ido de casa) cuenta su capacidad para actuar por sí misma, incapaz de rendirse o renunciar a la misión que se ha impuesto, no es un personaje pasivo, aunque a veces haga cosas de forma precipitada o con poca lógica.

El otro protagonista, Enar Olson, profesor de ciencias, noruego, que escribe novelas policíacas traducidas a varios idiomas, traumatizado por un caso que no consiguió resolver, está dotado de varias similitudes con el autor (profesor, novelas adaptadas a serie de TV, pasión por Sherlock Holmes…) que le hacen parecer un alter ego idealizado de este (incluso menciona, de pasada, haber leído, y disfrutado, las historias protagonizadas por Víctor Ros). También practica la visión remota, toque fantástico en una obra en principio realista, cuyo uso oscila entre lo absurdo, lo innecesario (quizá sirve para «resolver» alguna situación sin tomarse muchas molestias)  y lo increíble (no como algo positivo).

Entre los secundarios resaltan algunos de los personajes entrevistados por Isabel y Enar, vecinos, testigos y familiares de las niñas desaparecidas (Brígida Guardiola, Finita Benet, Guillermo Pau, Mohamed, Fedra Hernández), Bernardo (marido de Isabel), Adrián (un amigo), el policía Darío Garrido, o el alcalde Fabregat, algunos mejor dibujados que otros, que cumplen su cometido de hacer avanzar la historia, ser sospechosos…

Curiosamente, por debajo de la multitud de errores formales, se percibe una estructura típica y tópica que sigue, como si se hubiera utilizado una plantilla, los pasos de una novela del género.  Hay dos protagonistas hasta cierto punto poco convencionales, algo de romance, crímenes en el pasado y la actualidad que se saben relacionados, testigos, sospechosos, conversaciones que descartan o ponen en primer plano a uno u otro personaje, pistas que permiten la resolución del caso antes que los protagonistas, confesión y conclusiones.

En resumen, de haber estado bien redactada (revisada) «Nunca es tarde» hubiera podido ser una novela tan sencilla y poco original como entretenida, y a ratos, a pesar de todo, lo es.


Nota: Nunca es tarde es la obra ganadora del XLIX Premio de Novela Ateneo de Sevilla 2017 


**T***



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lunes, 13 de noviembre de 2017

El fuego invisible, de Javier Sierra

El fuego invisible (Premio Planeta 2017)
Javier Sierra
480 páginas
Planeta

Argumento:

Un profesor medio español medio irlandés, recibe el encargo de ir a España a buscar un curioso libro, pero una vez allí, se ve involucrado en un misterio más intrincando y metafísico, en el que tiene participación una vieja amiga de la familia, la escritora Victoria Goodman, y su extraña secta de colaboradores.

Comentario:

La novela ganadora del último premio Planeta (2017), enmarcada en el género de misterios esotéricos, contiene la mayor parte de las características del bestseller. Se lee fácil, posee un tema que no pasa de moda, atractivo para ciertos públicos, y está salpicada por  dosis de erudición seudohistórica y mitológica. No obstante, hemos de reconocer que, para ser un bestseller, la novela no está mal redactada. Al menos eso se lo han trabajado, así como la revisión, al contrario que el ganador del año pasado, al que se le podían poner muchas más pegas. De este se puede decir que, al menos en ese aspecto, posee una prosa correcta y legible.

El prólogo no me dio muy buena impresión (debido a los diálogos explicativos, con personajes que le hablan a otros de cosas que ya conocen solo para que se entere el lector, de un modo un poco forzado,  y a cierta sensación de repetitividad), sin embargo, a partir de ahí el libro, narrado en primera persona por el profesor protagonista, remonta, y, al menos en los primeros capítulos, obviado el hecho de que la excusa para el viaje a España sea algo tonta, logra despertar el interés y la intriga con una nueva visión del Grial, o medio nueva, que mezcla lo que se conoce tradicionalmente de este mito, con alguna aportación del autor, relacionada con la creatividad humana. Por decirlo de algún modo, se centra en el Grial como concepto metafísico o forma de desarrollo humano espiritual más que como objeto o reliquia mágica.

Sin embargo, hasta casi la mitad, la obra es claramente expositiva o de "presentación", de forma que da la impresión de que ocurren pocas cosas o ninguna o de que se trata de una "aventura estática", donde la gracia está en las teorías e hipótesis expuestas más que en la acción tradicional.

Esta forma de contar puede tener sus adeptos, no lo niego, pero quizás decepcione a los que busquen narrativas más parecidas a la de Dan Brown y sus continuos viajes en busca de los misterios. No digo que no haya aquí movimiento, pero está bastante limitado y centrado en tierras españolas. De todas formas, creo que, aun así, mantiene cierto interés.

A mi modo de ver, la novela decae precisamente cuando termina la presentación y vamos intuyendo que la aventura y su desenlace no van a estar a la altura de la intriga creada, cosa que sucede en efecto. O a mí me ha parecido que el final es bastante flojo, y demasiado fantástico, aunque, a decir verdad, está en la línea de las ideas de los personajes y del propio autor. También en la parte final se vuelve la historia un poco caótica, con muchos elementos mezclados que no combinan bien.

Respecto a los personajes, bueno, se trata de un bestseller, no se pueden pedir peras al olmo... De todos ellos, destacaría a la excéntrica Victoria Goodman. El resto, incluido el protagonista, no merecen mucha mención.

En resumen, una novela bestseller con los temas típicos, prosa correcta, un final decepcionante y no tanta acción como podría esperarse. Tampoco aburre mucho.
 
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lunes, 10 de julio de 2017

El destino del Tearling (La Reina del Tearling 3), de Erika Johansen

El destino del Tearling (La reina del Tearling 3)
The Fate of The Tearling
Erika Johansen
Traductora: Gemma Rovira Ortega
PLAZA & JANÉS
528 páginas

Argumento:

Desenlace de la trilogía del Tearling: Kelsea, prisionera de la Reina Roja se enfrenta a sus enemigos en su afán por salvar de la destrucción el reino, al tiempo que sigue teniendo visiones del pasado, en esta ocasión de los sucesos acontecidos después de la Travesía de William Tear.


Comentario:

El último libro de esta trilogía me ha parecido el más extraño de todos. En primer lugar, porque la protagonista, Kelsea, en realidad sale muy poco, algo que sorprende habida cuenta de su importancia en la historia. También resulta bastante inusual que se dediquen decenas de páginas a personajes secundarios y tramas que, una vez terminado el libro, se ve que no aportan nada  (lo de Javel, por ejemplo).

En este tomo, la magia aparece de forma profusa, pero sigue sin explicarse de forma coherente de dónde proviene y cómo es utilizada. Todo tiene un cierto aire de improvisación y aleatoriedad, que no hace muy creíble lo que ocurre. Especialmente, se nota en la parte de flashback que narra la caída del mundo utópico creado por Tear, trescientos años antes de la época de Kelsea. No se sabe muy bien de dónde saca Row Finn la magia (sí, los zafiros, pero ¿qué explicación hay de estos?) y por qué se transforma, ni recuerdo tampoco que se diga por qué cierto personaje es inmortal (se alude a una maldición, pero vamos, no queda muy clara la cosa).

Aunque la historia es entretenida, hay partes donde se estanca, y que coinciden con la intervención de esos personajes sobrantes (Javel, Aisa). Hacia el final toma velocidad; los acontecimientos se precipitan pero por causas extrañas y sobrenaturales, en medio de un marco de caos y confusión derivado de la caída del reino Mort.

Un punto a favor de la autora es que evita el maniqueismo en algunos personajes, como el de la Reina Roja, que se desdibuja en la tercera parte, pero al tiempo, deja salir su parte más humana.  Otro, es que introduce temas más profundos de lo habitual, con algunas valoraciones sobre los peligros de las utopías, de la tiranía,  etc, además de otras consideraciones digamos más filosóficas y éticas (la situación de la mujer, la violencia contra los menores). Sobre todo, destaca que no hay una parte romántica, como suele ser habitual en los libros juveniles, y sí una cierta violencia (a veces excesivos los detalles gore y de terror).

La parte más polémica de la novela es el desenlace, donde la protagonista toma una decisión radical que implica su propio sacrificio en cierto modo... En realidad, ella es la única que sale perdiendo con este giro. A mí no me ha desagradado tanto el final como esperaba. No es de mi tipo de finales favoritos, a decir verdad, detesto que los autores hagan eso, pero quizás en el marco de esta historia no queda tan mal, aunque resulte deprimente y frustrante para los lectores... Además, también es muy discutible que ocurran los hechos como dice la autora solo por un cierto cambio... Me parece todo demasiado idílico, aunque cuadre con el mensaje que se quiere dar.

En resumen, un libro raro y desconcertante, con un final aún más extraño, que remata esta trilogía del Tearling. Para mí ha sido una lectura entretenida y curiosa, pero creo que, a pesar de algunos destellos puntuales de la autora, la calidad es mediana más que nada porque no ha sabido cortar lo que sobra. Eso sí, por encima de los libros juveniles que suelo leer, y también por encima de muchos libros de fantasía adulta, más que nada porque tiene contenido más allá de la trama.

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martes, 2 de mayo de 2017

Arcadia, de Iain Pears

Arcadia
Iaian Pears
Traducido por: María José Díez Pérez 
637 páginas
Editorial Espasa


Argumento:

El profesor Lytten, en los sesenta del siglo XX, escribe una especie de novela fantástica (en realidad, solo toma notas) mientras critica a Lewis y Tolkien, que describe el mundo de Anterworld, un batiburrillo de sus gustos personales e ideológicos, con mucho de novela pastoril. 
La loca matemática Angela, que viene del futuro, ha construido una máquina para viajar por universos paralelos huyendo de un villano que vive en la distopía futura donde ella ha dejado a su hija, la cual deviene en rebelde líder de renegados que rechazan la tecnología... La matemática usa las fantasías del profesor para construirse un mundo, pero la irrupción en él de una joven, amiga del profesor, trastoca sus planes...

Comentario:

A priori, la novela tenía todo para gustarme: universos paralelos, metaliteratura, ciencia ficción, distopías, viajes por el tiempo..., sin embargo, se me ha hecho muy cuesta arriba y ha sido toda una odisea terminarla. ¿La razón? Pues no lo sé muy bien... quizás que son casi setecientas páginas no necesariamente llenas de "acción", sino más bien pobladas de largas conversaciones y lances que no me han interesado en absoluto, pese a apreciar, cómo no, la pericia del autor al pergeñar una trama tan complicada que envuelve varios hilos argumentales interconectados e interdependientes. 

Sí, la trama es enrevesada, hasta el punto que decidí no analizar si todo cuadraba al final (lo cual me obligaría a releer, horror). Especialmente pesada me ha parecido la trama del mundo imaginario Anterworld (leyéndola se entiende que el profesor Lytten no pasara a la historia como sí lo hicieron Lewis y Tolkien, al primero de los cuales pone a caldo, ejem, después de imitar sus soluciones, como el portal dimensional escondido en el sótano, similar al que hay en el armario de Narnia, y otros detalles). También hay un homenaje a una obra de Shakespeare ("Como gustéis"), con pastores y personajes femeninos vestidos de hombre y los todos los tópicos de la novela pastoril, y más homenajes que no he pillado pero que la joven Rosie/Rosalind, intrusa en el mundo imaginario, nos señala algunas veces, desenmascarando la escasa originalidad de su mentor, el profesor, que ha copiado todo lo que ha podido para crear su fantasía.

Solo hay un personaje que me ha despertado cierto interés: la matemática Angela, un personaje femenino atípico (y por ello bienvenido), de unos sesenta y tantos, mejorada-manipulada tecnológicamente con drogas e implantes en el cerebro y que es un auténtico genio, pero está loca como una cabra y posee una moral algo dudosa y en cierto modo criminal. El profesor es aburrido como él solo; la chica duplicada (aparece en dos mundos) con alguna chispa de inteligencia que pronto se sofoca; y el resto, meros clichés o roles de relleno sin personalidad (a destacar el muy anodino Jack). 

La prosa no es muy brillante, dejémosla en correcta; destaca por su densidad, con abundantes parrafadas que desaniman al ojo que osa penetra en tan intrincada hojarasca. Las escenas son en exceso largas así como el elenco de personajes y de subtramas.

Tenemos tres escenarios principales: el Oxford de los años sesenta, donde vive Lytten y donde tiene lugar la trama de su creación literaria, además de una de espías, que me ha aburrido un poco; en esa época también vive Rosie, que por accidente termina en el Anterworld imaginado por Lytten y recreado por Angela,  y que al final termina protagonizando una novela romántica sin emoción ni chispa. 

El segundo escenario, es el propio Anterworld, un mundo de fantasía (sin magia), sumido en una eterna pre-industrialidad, tremendamente burocrático y formalista, en el que las máximas autoridades son los "narradores", conocedores de la "historia". 

El tercer escenario es el futuro, una distopía hiper tecnológica dirigida por científicos en la que vive Emily, la hija de Angela, la líder de un grupúsculo de renegados que recuerda a los del Mundo Feliz de Huxley (no quieren que los curen de la vejez, odian la tecnología y esas cosas).

La historia que más me ha interesado es la de la matemática que viaja por los mundos y los crea con su máquina (narrada en primera persona, a diferencia del resto, lo cual quizás ha hecho que me pareciera que tenía más personalidad que los otros); el resto me ha producido un ligero tedio.

Y repito, admiro que el autor haya sido capaz de crear ese entramado, con cierto humor sutil, homenajeando-parodiando estilos literarios, haciendo metaliteratura y vinculando la vida real con el arte, pero a mí no me ha llegado. No he tenido siquiera intriga, ya que casi todo era previsible a poco que uno se fijara, incluida la identidad de uno de los personajes que se revela al final, que está cantadísimoooooo.

En resumen, un libro que podría gustar a los fans de la literatura de mundos alternativos, pero que a mí se me ha hecho más largo que un día sin pan. Nota: la editorial vende esta novela con el siguiente lema: "Una mezcla perfecta de Tolkien y C. S. Lewis con pulso de un thriller político y elementos de ciencia ficción clásica." Pero Tolkien no está ni se le espera... ojo.


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jueves, 9 de marzo de 2017

Y si fuera cierto, de Antonia J. Corrales

Editorial: Amazon, 2017
Longitud de impresión: 155
2.99 €

Argumento:

Fabiola es contratada para escribir una biografía. Cuando llega al pueblo donde tiene que hacer su trabajo empiezan a suceder cosas extrañas.

Comentario:

Alguien que haya leído alguna de las novelas anteriores de la autora podría pensar, tras la lectura de los dos o tres primeros capítulos de «Y si fuera cierto», que, al menos en lo formal, tiene muchas similitudes con estas: narración en primera persona de protagonista femenina en crisis, frases entre lo melodramático, lo superficial  y lo incomprensible, repetitivas, con menos contenido del que aparentan, desorden narrativo (comienza con el viaje y vuelve a un acontecimiento anterior), ausencia de fecha o lugar en el que se desarrolla la historia, palabras usadas fuera de contexto, erratas, puntuación caótica en la que faltan tildes y comas, etc….

Por fortuna, poco después de la llegada de Fabiola a su destino, algunas de estas características empiezan a diluirse. La autora abandona durante la mayor parte de la novela el tono exagerado y las frases tan grandilocuentes como vacías para adoptar una narración sencilla y eficaz, en algunos momentos emotiva, sobre todo en el relato, bastante tópico y por tanto susceptible de despertar empatía, de la vida matrimonial de la protagonista y su ex marido, Ezequiel, o la breve escena que esta comparte con su madre enferma.

También se nota que, además de mejorar la comprensión y facilitar la lectura, la drástica disminución de este tipo de frases permite distinguir la historia bajo la superficie, y el trabajo realizado para dotarla de estructura y coherencia, y de una profundidad ausente en varias de las obras anteriores de la autora, más centradas en el relato de generalidades emocionales que en contar algo con sentido, como sí ocurre en «Y si fuera cierto», obra más «novelada», con escenas, diálogos y un mensaje claro, directo y positivo.

Como ejemplo de estructura destaca la relación entre lo que sucede en la primera parte de la novela y en la segunda (se explica incluso el ruido que hace el tren camino del pueblo), la sutileza con la que a media novela cambia un escenario por otro, o la muy eficaz revelación de los misterios, con un toque fantástico, que rodean el lugar y a sus habitantes, en un crescendo de intriga y curiosidad. Que haya quien pueda deducir lo que sucede en realidad (no es tan difícil) no resta interés a la lectura, ni tampoco la relativa previsibilidad de lo que ocurre tras la revelación, si bien la autora consigue dar un par de sorpresas sin perder la credibilidad (dentro de lo fantástico) de la historia.

La elección de la primera persona (habitual en la obra de la autora) cobra significado y sentido en la historia de Fabiola, en la subjetividad de lo que experimenta. Aunque la definición del personaje no es muy profunda, si está lo bastante caracterizada para mostrar a una mujer en crisis: separada de su marido, con un amante, la madre enferma y una novela que lleva años escribiendo sin ser capaz de terminarla. La estancia en el pueblo, lo que allí vive y las consecuencias, que cambian su vida, son una suerte de viaje iniciático (de nueve meses, como un embarazo) que ordena sus prioridades y le hace tomar decisiones que cambian su vida. El resto de los personajes (Santos, Jacinta, Margaret, Ezequiel, Torcuato…) y sus actos están al servicio de la trama.

En el aspecto fantástico, destaca la recreación del pueblo y sus circunstancias: la sabiduría de Jacinta, los colores, el simbolismo de la hoja de arce roja (en novelas anteriores fue un paraguas rojo o una jirafa albina), a modo de contacto con la realidad, recordatorio de la vida de Fabiola antes de llegar al pueblo, objeto «mágico» que actúa como nexo de unión entre un lugar y otro.

En resumen, pese a las evidentes similitudes entre «Y si fuera cierto» y otras de sus novelas (mujeres heridas, «fantasía», símbolos, cambios, amistad femenina, viajes iniciáticos, relaciones románticas difíciles...), se percibe en esta una evolución (sería mayor con una revisión formal más profunda para «limpiar» la prosa), que la convierte en la que mejor consigue transmitir las inquietudes de su autora.


***T***


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jueves, 16 de febrero de 2017

La invasión del Tearling (La Reina del Tearling 2), de Erika Johansen

La invasión del Tearling
The Invasion of the Tearling
Erika Johansen
Traductora: Gemma Rovira
Fantascy
576 páginas


Argumento:

Kelsea se ha hecho con el poder y ahora, ha de enfrentarse a su mortal enemiga, la Reina Roja. Mientras el ejército de la Reina se acerca a la capital del Tearling, Kelsea tiene visiones sobre una mujer llamada Lily que vivió en el tiempo anterior a la Travesía...

Comentario (con algún spoiler indicado en el texto):

La primera impresión que tenemos nada más empezar a leer la novela es que la autora ha mejorado su narrativa respecto a la primera entrega de la saga ("La Reina del Tearling"). 

Una vez asentada Kelsea en el trono, se describen mejor los entresijos del poder y las dificultades de gobernar, las luchas contra la Iglesia (sic) y sus representantes (todos ellos corruptos y malvados), las medidas tomadas por la reina ante la inminente invasión del país enemigo, dirigido por la Reina Roja... (que se limitan a decretar una evacuación de toda la población en la capital) y otras disposiciones de gobierno y administrativas. También están extensamente descritas las contradicciones, deseos (en especial, el "despertar sexual", un tanto atípico por lo "racional") y luchas internas de la protagonista principal y su deriva un tanto repentina hacia el "lado oscuro", con comportamientos agresivos hacia los demás (llegando a disfrutar de las torturas) y también autodestructivos (últimamente veo muchos personajes literarios que se autolesionan con cortes, ¿será una moda?). Por contra, la reina roja, que tenía una participación más extensa en la anterior novela, sale mucho menos pero, hasta cierto, punto más humanizada. 

La autora logra crear personajes reconocibles y con cierto volumen, dentro de lo que es la historia, y muchos de ellos, no maniqueos, con sombras y luces (en el caso de Kelsea se ve con claridad que tiene un fondo cruel). Desde luego, la protagonista no es un personaje convencional.

El libro es muy extenso, pero si nos fijamos tampoco pasan tantas cosas como para llenar esa cantidad de páginas. La autora tiende a hacer escenas muy largas y a usar una prosa muy densa, llena de descripciones. Sin embargo, se lee bastante bien, con agilidad. Algo que no me ha gustado es que mete partes demasiado extensas relatadas desde el punto de vista de personajes irrelevantes, como un carcelero o soldados, que me aburren. En realidad, las partes que más me han interesado son las que toman el punto de vista de Kelsea y de Lily, la mujer pre-Travesía con la que esta tiene un vínculo mental. 

Es curioso que la obra se titule "la invasión del Tearling" cuando en realidad esperamos todo el rato que hay un enfrentamiento y una batalla y estos no se producen, no al menos como imaginamos... 

La autora alterna la historia de la invasión con una narración distópica ambientada en los Estados Unidos de  nuestro futuro próximo, donde ha tenido lugar una involución que recuerda a "El cuento de la doncella" de Margaret Atwood, en la cual las mujeres han sido relegadas y sufren continuos malos tratos y degradaciones. No me gusta mucho la forma como la autora introduce los flashbacks. No se le ha ocurrido nada mejor que hacer que Kelsea se desmaye y vea por los ojos de Lily (gracias a esta argucia, sabe TODO lo que ocurrió antes de la Travesía). Como ya es norma, estas "visiones" se describen de una forma cronológicamente lineal de modo que Kelsea (y el lector) pueda conocer los hechos en el orden en que sucedieron (este tipo de visiones solo pueden suceder en literatura, ja) y con todo lujo de detalles (incluso demasiados detalles). El relato de Lily es interesante, algo cliché, aunque la verdadera intriga que yo tenía era ver cómo resolvía la autora la "Travesía", es decir, como lograban los seguidores de William Tear llevar sus barcos al "mundo mejor" (el de Kelsea). Y la solución es bastante descacharrante... Y ahí llegamos a uno de los puntos más insatisfactorios de la novela: el uso de la magia.

Sabemos que se trata de una novela de fantasía, y que Kelsea tiene unos zafiros que le dan ciertos poderes. Sin embargo, el uso de estos es del todo arbitrario. Unas veces puede usar la magia y otras no (según convenga a la autora). Lo mismo ocurre con William Tear, que era también dueño de los zafiros de marras. SPOILER Y que es capaz de abrir un agujero en el tiempo (sic) para llevar su flota de barcos al futuro, pero no de derrotar al sistema opresor distópico... 

Otro punto que rebaja mi valoración de la novela son los comportamientos y decisiones absurdas de Kelsea al final de la historia, en su enfrentamiento con la Reina Roja. No lo he entendido.

La autora introduce en su novela una altísima carga crítica: contra las diferencias entre ricos y pobres, contra la opresión de las mujeres, contra la iglesia y la religión. No se corta a la hora de describir el maltrato (incluidas violaciones) y escenas de torturas. Ni a la hora de defender un cierto socialismo un tanto utópico. En ese aspecto, es una novela que difiere del resto de historias de este estilo.

En resumen, una obra, mezcolanza de varios géneros, que despierta cierto interés, aunque también revela algunos errores notables en la construcción del mundo imaginario, y es más osada que la media en ciertos aspectos. A mí me ha entretenido, hasta me ha enganchado, lo cual no quiere decir nada, pero lo cierto es que la autora logra que te caigan simpáticos los personajes principales y te sumerjas en este mundo improbable.

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jueves, 2 de febrero de 2017

El gigante enterrado, de Kazuo Ishiguro

El gigante Enterrado
The Buried Giant
Kazuo Ishiguro
Traducido por: Mauricio Bach
Editorial Anagrama
368 páginas


Argumento:

Una pareja de ancianos abandona su aldea en busca de su hijo,que vive en otro pueblo, pero por el camino se encuentran con extraños personajes, como un barquero que lleva gente a una isla, un guerrero sajón que desea matar un dragón, etc, etc.


Comentario:

Lo cierto es que afronté este libro pensando que se trataría de una obra de cierta calidad literaria, ya que está publicada por Anagrama, con algún toque fantástico. Pero nada más empezar a leer, me embargó el desconcierto. El escenario que plantea el autor es la época posterior a la caída del Imperio Romano en las Islas Británicas, es decir, la época de los enfrentamientos entre los britanos y los invasores sajones, pasado también el periodo mítico del rey Arturo.

Sin embargo, no podría calificar el libro como histórico. De hecho, al principio, me dio la impresión de que se trataba de una ambientación un tanto irreal, atemporal, y casi hasta distópica, con ese mundo sumido en una niebla que nadie sabe cómo ha llegado hasta ahí y que borra los recuerdos, haciendo que el pasado no esté muy claro.

Después de la primera impresión, la novela toma un cariz de relato fantástico y de aventuras, como si fuera un viaje iniciático de tintes crepusculares, pero no escrito según los cánones de este subgénero.
Así pues, la historia se queda a medio camino entre una aventurilla fantástica (y no demasiado desarrollada) con dragones, trolls, brujas, lances de espadas, y la pretensión artística, que a mí no me ha parecido para tanto.

Entre surrealismo y onirismo transcurre el viaje de estos dos ancianos britanos en busca de su hijo (cuyo destino se imagina quizás demasiado pronto, así como la metáfora implícita de los barqueros), quienes se encuentran hasta con un miembro de la familia del rey Arturo, el anciano sir Gawain.

Lo mejor es el ambiente fantasmagórico y la metáfora de la niebla emanada del aliento del dragón. La niebla borra la memoria, lo cual, en algunos casos no es tan malo, pues enmascara hechos traumáticos y hace olvidar la parte mala de las personas. Paradójicamente, cuando muere el dragón, cuando muere el mundo legendario y la niebla se disuelve, la gente recupera la memoria y comienzan los conflictos bélicos de nuevo. El pasado utópico se desvanece con el aliento de las criaturas fabulosas.

En cuanto a la redacción, no me ha deslumbrado, aunque tampoco sea mala. La prosa es densa, con pocos diálogos, muy descriptiva. Los diálogos que hay me han resultado algo cargantes y repetitivos, en especial, la manía de uno de los personajes de llamar "princesa" a otro. Las escenas son muy largas también, aunque si uno analiza, al final no ocurren tantas cosas como para justificar la gran cantidad de páginas. La trama es bastante simple, la verdad, y muchos personajes no he acabado de entenderlos.

En resumen, una novela a medio camino entre el mainstream y la fantasía, que habla del olvido como algo no tan negativo, pero que a mí me ha costado un poco terminar, debido a su densidad y su escaso argumento.

 
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jueves, 12 de enero de 2017

El dios asesinado en el servicio de caballeros, de Sergio Sánchez Morán

 El dios asesinado en el servicio de caballeros
Sergio Sánchez Morán
Fantascy
336 páginas

Argumento:

La detective paranormal Verónica Parabellum se encuentra el cadáver de un dios en su coche, pero no recuerda cómo ha llegado hasta allí. Con ayuda de un forense vampiro y de una amiga médium, tratará de descubrirlo, a lo largo de un periplo por el submundo esotérico de una Barcelona donde habitan todo tipo de seres mitológicos y fantásticos.

Comentario:

Como puede colegirse del argumento, se trata de una novela de tipo humorístico y fantástico (del subgénero "fantasía urbana"), con un cierto toque detectivesco, algo novedoso en España, que no en el mundo anglosajón (hay bastantes investigadores paranormales tanto en literatura como en audiovisual).

Narrada en primera persona, según los cánones de la novela de detectives, de la cual toma varios estereotipos, la historia empieza con fuerza "in media res", con la protagonista en medio de un ataque de amnesia que le impide saber cómo ha llegado a la situación descrita. La narración transcurre a partir de ahí de un modo bastante ágil y fluido, al que contribuye el interés por descubrir el mundo imaginario, poblado por seres de diversas mitologías (griega, hindú, nórdica, etc) y criaturas fantásticas (vampiros, fantasmas, etc) que conviven con los humanos sin que estos lo perciban más que tangencialmente en ocasiones, ya que los seres mágicos se ocultan con hechizos.

La novela, según mi opinión, va de más a menos. Lo más interesante es la descripción del mundo imaginario, aunque tampoco esté muy detallada; y sobre todo, el humor que salpica todo. Reconozco que me he reido con algunas de las ocurrencias del autor (puestas en boca de la protagonista), que son bastante ingeniosas. Sin embargo, conforme la novela avanza, el humor se diluye en favor de la acción, un tanto confusa y en exceso detallada (siempre según mi gusto).

Tampoco destaca mucho la investigación, con métodos clásicos del oficio de detective y otros tomados de la parafernalia paranormal (pistolas cargadas con balas especiales para criaturas fabulosas, etc), debido a que las tintas están cargadas sobre la parte fantástica y humorística. A menudo, la protagonista soluciona los asuntos de un modo que parece "casual" en exceso o con golpes de suerte o porque las cosas le vienen dadas, o esa es la impresión que me ha dejado. De todas formas, como dije antes, se trata de un defecto menor, ya que la investigación es una mera excusa para mostrarnos el mundo de Verónica, que, como personaje, cae bien, posee un canónico tormento del pasado (que no se explica en detalle), determinación, y un afilado sentido del humor, a pesar de ser algo cliché en otras cosas.

Quizás el autor no arriesga al no inventar su propia mitología (las que se describen parecen bien documentadas), pero tampoco creo que fuera su interés hacer algo "ambicioso" sino una novela entretenida, divertida a tramos (sobre todo al inicio), con fantasía suficiente para interesar a los aficionados a este género, ligera, sin pretensiones, aunque a mí, al llegar a cierto punto, se me empezó a hacer algo pesada y repetitiva (tanto en las expresiones, como en los chistes y situaciones). Otro punto de interés es la localización en tierras españolas, que permité hacer sátira sobre fenómenos como los periodistas mediáticos o la fama adquirida por los futbolistas, así como otras referencias culturales del país.

En resumen, una novela bastante ligera, correcta en su género, divertida e ingeniosa sobre todo al inicio, aunque quizás no demasiado original en sus planteamientos (ya vistos en obras similares anglosajonas) que creo que es el punto de partida de una serie con la misma protagonista. No sé si a los lectores de fantasías más adultas y profundas les podría satisfacer...

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lunes, 10 de octubre de 2016

La Reina del Tearling, de Erika Johansen

La reina del Tearling
The Queen of the Tearling
Erika Johansen
Gemma Rovira (Traductora)
Fantascy
493 páginas


Argumento:

La joven Kelsea vive en un bosque en la sola compañía de dos viejos tutores. Un día aparecen unos soldados que se la quieren llevar a la capital del reino para hacerla Reina, ya que ella es la heredera. La vida de la joven cambiará radicalmente, cómo no, en esta tesitura.


Comentario (algún spoiler):

Cuando compré este libro no tenía la menor referencia de él. Pensé que se trataría de fantasía, por la portada y por la sinopsis, y aunque, en efecto, fantasía hay, el estilo literario no es lo que yo pensaba. Ya desde las primeras páginas me pareció más una obra juvenil que otra cosa. No es que ser juvenil sea algo malo, pero el planteamiento y resolución de algunas situaciones me resultaron un poco desconcertantes y ligeras.

Especialmente descolocante es el inicio, esa premisa de que la heredera del trono de un reino (el Tearling, en este caso) viva aislada en un lugar para supuestamente evitar que la maten sus rivales. Vamos a ver, si eres la heredera, ¿por qué no haces valer tus derechos? ¿No hay nadie en ese reino que te apoye, yo qué sé, nobles, instituciones…? ¿Y si nadie te apoya cómo te arriesgas a postularte como Reina? En el libro se supone que su tío, al parecer su único familiar vivo, ocupa la regencia desde hace ¡diecinueve años! El tío, claro está, es uno de los que la quieren matar sin que se sepa muy bien por qué, ya que él no usurpa el trono pese a no haber nada que se oponga (después de todo, la heredera podría estar muerta; lleva años perdida). 

Se supone que Kelsea tiene un montón de “poderosos” enemigos que quieren acabar con ella: el Regente y la Reina Roja (que es la mala, la reina del reino rival), entre los más destacados. Incluso han contratado a una secta de asesinos para hacer el trabajo, pero inexplicablemente durante casi veinte años nadie la encuentra (y eso que está en el mismo reino).  Tampoco pueden matarla en su camino hasta la capital, pese a la clara ineptitud de sus guardias reales, que en lugar de protegerla, se emborrachan y distraen cada dos por tres (además de permitir que caiga en manos de una especie de Robin Hood que roba a los ricos para quedárselo todo él, pero aun así es el ídolo del pueblo).

Ni que decir que la chica llega a la capital y sin que haya la menor resistencia por parte de los “malos” o del “pueblo”, y saltándose a la torera algunas de las tradiciones o protocolos, se convierte en la reina, porque ella lo vale (y sus zafiros mágicos), sin más experiencia ni educación que la que le dieron los tutores en el bosque (que eso sí, abarca todos los campos imaginables).

Llegados a este punto, cabe destacar que la construcción de este mundo imaginario es bastante mala, confusa e incoherente. O tal vez es que la forma de explicarla no es la más adecuada para hacerlo comprensible.

En primer lugar, la autora pasa olímpicamente de explicarnos las normas del reino, por ejemplo, reglas de sucesión, de regencia, organismos… Tal parece que la organización administrativo-política consta de una reina, de una guardia real, cuyo capitán parece que actúa como consejero… y nada más. Bueno, hay unos curas por ahí, pero de eso hablaremos más adelante.  De acuerdo que no hay por qué detallar tanto a veces, y que es más importante la historia, pero si la falta de estos detalles hace que no entiendas qué pasa… pues a lo mejor es que son necesarios. Pero como la autora te oculta cosas para las “sorpresas” y los “misterios”…

En segundo lugar, el universo donde tiene lugar la acción de esta historia. La autora no te explica dónde ni cuándo estamos. Por la descripción: guerreros con espadas y corazas, gente montando a caballo, etc, parece que hablamos de un mundo pre-industrial… Pero de pronto, saca a colación tecnología y cosas de nuestro mundo, como los libros de Harry Potter, cigarrillos, los ebooks, los pc, las calculadoras… y entonces te das cuenta de que en realidad, se trata de algo tipo distopía juvenil como las que están últimamente de moda.

Bien, más o menos te dicen que hubo una Travesía de gente de nuestro mundo moderno, capitaneada por un tal William Tear, que se llevó a varias personas a un Nuevo Mundo para comenzar desde cero mediante una utopía “socialista” (sí, socialista). Pero ni mención de qué pasó para tomar esas decisiones, ni a dónde fueron a parar, etc. Es curioso que pese a que los libros son en este universo un bien escaso, hay varios personajes que conocen bien la historia pre-Travesía (o dicen conocerla), y hacen frecuentes alusiones a ella. Sin embargo, como es una de las partes del misterio de la obra, la autora se guarda de dar detalles (que se conocerán en el libro segundo). 

En este nuevo mundo hay dos reinos principales que son el Tearling (capital Nueva Londres) y Nueva Europa, que se cambió el nombre a Mortmesne. En el Tearling la tecnología es tan básica que ni tienen imprentas para hacer libros, ni armas de acero, viven en la pobreza y con una agricultura casi de subsistencia (aunque en algún momento dice que los campesinos van a cierto lugar a vender sus cosechas, lo cual significa que hay excedentes); sin embargo, en el otro reino, el de los “malos”, el de la Reina Bruja perversa, la gente vive en orden, tienen fábricas, fundiciones, conocen el hierro y el acero, tienen armas, y, agárrense, hacen trasplantes y hasta cirugía estética. Es decir, que reinos que son vecinos están en estadios culturales radicalmente distintos, y hasta que llegó Kelsea al poder, nadie se planteó que podrían recuperar la tecnología del pasado (que la conocen, pues la mencionan, saben que existen las imprentas, ¿por qué no las fabrican? ¿Por pereza?). Por cierto, ¿por qué la reina mala que tiene una tecnología aplastantemente superior no invadió el otro país en lugar de observar un estúpido tratado de paz?

Resulta muy chocante que Kelsea mencione que el de los pelirrojos es un “gen recesivo” y que se diga que la reina roja es una experta en “genética”, en un mundo donde la gente lucha con espadas y arcos. Ah, se me olvidaba que también existen la heroína inyectable y los antibióticos… Y los anticonceptivos, para los ricos, ya que el número medio de hijos por familia es de siete. (Recuerdan del pasado lo que interesa para la historia y mantener el misterio).

Pero lo más curioso es que algunos personajes, sobre todo los femeninos, en algunos aspectos tienen mentalidades y actitudes hacia ciertos hechos totalmente modernos (de nuestro mundo), mientras que en otros actúan como gente bárbara. Por ejemplo, la Reina Roja siente asco por los pederastas de su gobierno, hasta el punto que no quiere ni darles la mano, y mientras piensa esto… te sacrifica un niño a un espíritu oscuro o le corta la lengua a un esclavo sexual. Kelsea, por su parte, también es muy sensible a la problemática femenina, a los malos tratos, la pederastia, tráfico de menores (sic), tráfico de drogas, esclavitud y todas esas cosas que pasan en su reino, pero ni se inmuta cuando ve la cabeza de x personaje clavada en una pica.

Aunque el utópico William Tear era ateo y socialista, al parecer la Iglesia sigue teniendo poder incluso en ese otro mundo. Una iglesia muy peculiar, más católica que protestante, con un Santo Padre y curas interviniendo en la sociedad con brigadas anti-sodomía (sic). Kelsea, que es atea también, desde el inicio se enfrenta con la “iglesia”, corrupta, por supuesto. 

Como si esta descripción del mundo o worldbuilding no fuera suficientemente confusa, resulta que también hay magia, sin que se explique  de dónde viene, por qué, cómo funciona, etc. A Kelsea le viene muy bien, ya que sus zafiros maravillosos le sirven como auténtico deus ex machina para resolver situaciones difíciles… Y a la Reina Roja para hacer maldades (pero no para encontrar a Kelsea en casi 20 años, qué mal). También a la reina le vienen genial las visiones proféticas o sueños que le advierten de los peligros o amenazas (cuando procede, según conviene a la historia… otras veces no ve nada).

Qué decir de la protagonista, un auténtico ejemplo: valiente, aguerrida, lista, culta, escéptica, defensora de los derechos de las mujeres, anti esclavista, generosa, compasiva… pero atormentada por ser ¡fea, gorda y masculina! (cosa que nos repiten con cansina insistencia, así como las envidias que le provocan las mujeres guapas, incluso las viejas). No solo la reina del Tearling vive obsesionada por su físico sino que incluso sus propios guardias le recuerdan que tiene sobrepeso… (A falta de asesores o consejeros, los groseros y maleducados guardias). Recordemos que esta protagonista fea, gorda y masculina será interpretada en el cine por Emma Watson…

Se nos dice que Kelsea es lista, pero toma con frecuencia decisiones arbitrarias o directamente incomprensibles, como saber que x persona trata de asesinarla y en lugar de mandar detenerla, la deja marchar, dándole encima varios días de margen para que recoja sus cosas. Luego, ante una amenaza, se va con toda su guardia y parte del ejército a x pueblo, dejando la capital desguarnecida… Por no mencionar su falta de análisis de la situación cuando llega al trono y su imprudente decisión respecto al "tributo" al otro reino.

En fin. Que en este libro las cosas pasan muy deprisa. Gente que nunca vio un trono se hace reina y comienza a gobernar a diestro y siniestro con un programa político “progresista”: mejorar la cultura, la sanidad, la educación, quitar la pobreza, abolir la esclavitud... A ver, que la idea no es mala, es la forma de plasmarlo la autora, de modo muy simplista, acelerado e irreal. En general, todo el libro es así. Pasan cosas que te las tienes que creer, pero no están bien justificadas, personajes que aparecen y desaparecen cuando conviene (el Traedor), secretos y misterios que se saben pero no se dicen para mantener la “intriga” de un modo poco sutil, escenas surrealistas (la coronación, los esclavos sexuales de la reina mala), decisiones y descripciones infantiles, al lado de escenas violentas de violaciones, gente quemada, muertes, torturas… La sutileza no es el fuerte de la autora: los malos son malísimos (y tontos a veces; el Regente, en concreto, es muuuy tonto), y los buenos son justos.

Al final del libro, no se da solución a ninguno de los misterios planteados: quién es el padre de Kelsea, qué pasó en la utopía para degenerar a monarquía corrupta, qué le pasó al mundo para que se fuera la gente a la Travesía, de dónde viene la magia de los zafiros, dónde rayos está este mundo… En el segundo tomo creo que se da respuesta a alguna de las preguntas, pero no a todas.

En aspectos formales, la prosa es sencilla, fácil de leer, sin complicaciones ni adornos y con un tono ligero y juvenil, en tercera persona con punto de vista del personaje (hay varios, pero se centra en Kelsea), aunque abundan las descripciones. 

En resumen, un libro un poco desconcertante, a veces risible, a veces surrealista, pero que al final, de pura ternura que te da su simpleza, acabas tomándole cariño a este mundo y a la peculiar reina Kelsea. Seguramente lea el segundo tomo. Quiero pensar que todas las preguntas sin respuesta, las aparentes incoherencias, tienen explicación en futuras entregas... 


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lunes, 5 de septiembre de 2016

Un Monstruo viene a Verme, de Patrick Ness

Un monstruo viene a verme
A monster calls
Patrick Ness
Traductor: Carlos Jiménez Arribas
Nube de Tinta
208 páginas

 
Resumen:

Un niño cuya madre padece cáncer recibe la visita a ciertas horas de un monstruo que le exige conocer la verdad, su verdad.

Comentario:

No sé muy bien si esta historia es un cuento infantil, una obra para adultos o algo para todos los públicos. La prosa es demasiado simplona y telegráfica como para satisfacer a un lector ya avezado, mientras que la temática afronta un tabú de nuestra sociedad poco tratado en narrativa infantil y juvenil: la muerte de un ser querido desde el punto de vista de un niño. A mí entender, se queda como a medio camino, y no satisface ninguna de estas facetas.

Lo más interesante es que se aborde el tema de la muerte. El protagonista, un niño cuya madre está en tratamiento de cáncer, tiene que asumir lo inevitable a pesar del dolor que eso conlleva. Aunque no se deja claro si las visiones del monstruo que lo visita son proyecciones de su tormento, metáforas, una forma de evasión o algo real, imagino que se trata más bien de lo primero y lo segundo, de forma que ese monstruo, un tejo gigantesco que se ha movido de su sitio para "curarle", reviste un claro simbolismo de su dolor y su ira ante algo que no puede controlar, y que niega continuamente, refugiándose en la esperanza de que todo mejorará.

El citado monstruo, en su afán de curación, le propone un trato: le contará tres historias y luego el niño le contará una cuarta, la revelación de qué es lo que pasa en la pesadilla recurrente que padece en los últimos tiempos. El planteamiento y desarrollo de tales historias reviste un acusado tonito de libro de autoayuda. Los relatos en sí, bastante mediocres a mi modo de ver, reflejan la dualidad del ser humano, que no hay buenos ni malos, y que todo puede verse bajo diferentes puntos de vista. La historia del chico que, como nos imaginábamos, representa la catarsis y final aceptación de la realidad, es bastante obvia.

En realidad, todo en el libro resulta previsible, nítido y hasta cliché en muchas de las situaciones, como por ejemplo, que el niño sufra acoso por los típicos matones escolares, o ese padre al que apenas ve y que ya tiene otra familia en Estados Unidos. De acuerdo, la historia es conmovedora, es decir, te hace llorar al final, pero también es cierto que juega con la ventaja de tocar un tema que a todos nos afecta y nos produce inquietud.

Lo que menos me ha gustado es la forma cómo está escrita, con diálogos a veces un poco repetitivos, en los que se abusa de la reticencia, aunque se trata de un recurso que usa el autor para mostrar a unos personajes que "tienen que hablar" pero no hablan seriamente, ni sacan a la luz esa realidad que los sobrepasa, y suelen dejar a medias sus frases.

Lo que más, la valentía de la temática.

En resumen, un libro breve, casi un cuento, que nos habla de aceptar las cosas inevitables e irreversibles como la muerte.

Al parecer, hay una película basada en esta obra dirigida por el director español Juan Antonio Bayona, autor de "Lo imposible", o sea... lágrimas garantizadas.

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lunes, 29 de agosto de 2016

Trilogía Anima Mundi, de Elia Barceló

Editorial: Destino

Argumento:

Diversas circunstancias hacen que Lena se entere de ciertos detalles sobre sí misma y su familia que cambiarán su futuro…  y el de la humanidad.

Comentario:

Si bien «Anima Mundi» está dividida en tres tomos («Hijos del clan rojo», «Hijos de Atlantis» e «Hijos de las estrellas»), quizá debido a su extensión (más de  1.500 páginas en total), su estructura hace que se la pueda considerar una sola novela y ser reseñada como tal.

Esta división tiene algunos inconvenientes, percibidos sobre todo en «Hijos de Atlantis», que consume un buen número de páginas haciendo que varios personajes recuerden lo sucedido en la entrega anterior a modo de reflexiones poco sutiles que lastran el avance de la historia, algo que apenas se percibe en la tercera obra, con la que se realiza una transición más fluida, que permite recuperar la sensación de que se trata de una sola obra.

Las abundantes subtramas y la capacidad de la autora de crear intriga hace que tanto «Hijos del clan rojo» como «Hijos de las estrellas» logren mantener, a diferencia de «Hijos de Atlantis», un alto nivel de interés por conocer lo que sucederá a continuación, si bien hay momentos que también pueden dificultar la lectura.


Aunque las mencionadas tramas contribuyen a dotar de diversidad la novela, entre búsquedas, misterios, romances, descubrimientos, luchas internas entre los distintos clanes (blanco, negro, rojo y azul)…, también pueden resultar pesadas debido a su extensión y a que varias de ellas (relacionadas con ciertas condiciones que creen necesarias para cumplir su misión) al final  resultan no tener importancia.

La gran cantidad de personajes, demasiados de ellos con su propio punto de vista, en ocasiones irrelevante, y el empeño en relatar tanto las diversas «vidas» o identidades de los karah a lo largo de los siglos, incidiendo en la genealogía de la «familia» de Lena, pueden crear confusión, además de alargar la historia sin necesidad.

Igualmente, los pasajes metaliterarios, en los que la autora se incluye a sí misma y a su familia, son más un guiño autocomplaciente que otra cosa, cuya eliminación no afectaría a la historia que se narra.


En resumen, si bien la novela se hace demasiado larga, con subtramas innecesarias, e irregularidades de ritmo, también consigue crear intriga e interés por saber lo que pasa, además de ser ambiciosa en el sentido de especular sobre temas como el concepto de superioridad, o la necesidad de tomar decisiones que afectan a toda la humanidad, y mezclar, con mayor o menor éxito, varios géneros literarios (juvenil, romántico, fantasía, ciencia ficción, misterio…).

***T**


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jueves, 28 de abril de 2016

El Tiempo es el que es (El Ministerio del Tiempo: la novela), de Anaïs Schaaff y Javier Pascual

El tiempo es el que es (El Ministerio del Tiempo, la novela)
Anaïs Schaaff y Javier Pascual 
Editorial Plaza y Janés
253 páginas


Argumento:

Un extraño aviso escrito en un códice medieval solicitando auxilio es el punto de partida de la primera misión (en este libro) de Amelia, Julián y Alonso, quienes deberán desplazarse a la Edad Media para averiguar quién lo envía. En la segunda misión, el trío se enfrentará a un robo a bordo de un navío de la flota de Indias. Finalmente, habrán de colaborar con los aliados para que la misión Carne Picada, en la II Guerra Mundial, logre sus propósitos contra los nazis.

Comentario:

Esta obra forma parte del "merchandising" de la serie de televisión "El ministerio del Tiempo", emitida por RTVE, y que, en el momento en que escribo este comentario, va por su segunda temporada. Es importante indicar, para los seguidores de la serie, que son el público objetivo de esta historia (hay referencias y circunstancias que solo quienes sigan habitualmente las aventuras de los tres protagonistas entenderán), que, como se avisa en el prólogo, el arco temporal relatado va entre los capítulos 19 y 20 de la citada segunda temporada. Huelga decir que eso implica la existencia de spoileres o revelaciones de algunas de las tramas seguidas a lo largo de la serie, como la de Lola Mendieta.

En realidad, aunque lo han agrupado todo en un solo volumen, podría decirse que se trata de tres historias, relacionadas, más o menos, entre sí, y con el nexo de las patrullas y viajes en el tiempo de Amelia, Julián y Alonso (los personajes principales de la serie). La primera historia, que es, además, la más breve, para mi gusto es la peor, ya que me recuerda bastante en su planteamiento y situaciones al capítulo que abre la segunda temporada, dedicado al Cid. Este relato, curiosamente, también está ambientado en la Edad Media, y también toma como partida un personaje heroico y semi legendario, como Bernardo del Carpio (que, según algunos cantares de gesta, fue quien mató al héroe francés Roldán en Roncesvalles). La parte más elaborada, por el contrario, creo que es la última, dedicada a una operación de inteligencia en la II Guerra Mundial, con la participación de Lola Mendieta, cuyo origen, biografía e inicios se revelan.

Tratándose de la novelización de un guion no cabe esperar grandes alardes literarios, y desde luego, no los hay. La prosa es simple, que no sencilla, y los recursos narrativos toscos y funcionales, sobre todo al inicio. Se nota que se introduce la "documentación" sobre los personajes históricos o seudohistóricos que se encuentra el trío protagonista con un afán didáctico y de un modo algo rudimentario (tirando de Wikipedia, a veces, literalmente). Apenas hay descripciones o ambientación "literarias", limitándose la redacción, supongo, a transcribir el guion.

Los personajes, despojados de la vida que insuflan los actores de la serie, resultan demasiado planos y esquemáticos, muy ceñidos cada uno a sus tics o características básicas. Vamos, que cada uno hace lo que esperamos que hagan, sin sorpresas, evolución o pensamientos elaborados. Tampoco entre ellos avanzan las interacciones atisbadas y apuntadas en la serie, con lo cual los conflictos humanos pasan a un segundo plano en beneficio de la aventura y la acción. Los diálogos pierden mucho sobre el papel: son demasiado básicos, aunque también es cierto que se impone la narración pura sobre el diálogo.

El interés de esta novela depende mucho de la afición que se tenga por la serie. Los fans quizá verán satisfechas sus expectativas al descubrir aspectos desconocidos de algún personaje secundario, pero siempre desde un nivel de exigencia no muy alto en lo artístico.

Lo mismo que reza el título: El tiempo es el que es, esta novela "es lo que es" y para lo que es. 
En resumen, un producto entretenido y fácil de leer que los fans de "El ministerio del tiempo" disfrutarán, siempre y cuando no esperen una prosa o redacción de nivel elevado.

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miércoles, 20 de abril de 2016

Los ángeles de hielo, de Toni Hill

Editorial: Grijalbo, 2016
464 páginas
19,90 €
Ebook: 9,99 €

Argumento:

Barcelona, 1916. El psiquiatra Frederic Mayol decide investigar los misteriosos hechos sucedidos años antes en el sanatorio donde empieza a trabajar, cuando el edificio acogía un internado para muchachas de buena familia.

Comentario:

«Los ángeles de hielo» es una novela en la que, en ocasiones, sus «excesos», entre los que se incluyen tanto varias tramas irrelevantes para el desarrollo de la historia principal como otras a las que se da más importancia de la necesaria, pueden confundir acerca de la finalidad de la obra.

Entre estas tramas se encuentra la correspondencia entre el protagonista y Anna, hija de Sigmund Freud, y las referencias a la vida familiar de ella, así como las menciones de diferentes libros que el psicoanalista recomienda a Mayol, o las escenas relacionadas con la primera guerra mundial, que alargan mucho la novela, siendo su importancia relativa para la comprensión de la historia.

La trama centrada en las relaciones familiares de Frederic: la compleja relación entre sus progenitores, Claudine y Horaci, o la historia de este con Montserrat, ocupa páginas y páginas, cuya relevancia es tan escasa que, si se eliminase, no solo no afectaría a la trama principal sino que, además, dotaría de mayor fluidez a una narración que parece estancarse en demasiadas ocasiones.

También hay detalles poco convincentes, por ejemplo la inclusión de Sebastián Freixas como narrador ocasional de ciertos hechos. Tanto en la larga introducción como en las cartas que invaden la narración sin mucho sentido en los momentos más inoportunos o el relato de dos escenas protagonizadas por Blanca Raventós, cuyo contenido, incluidos pensamientos de la protagonista, no puede conocer, da la sensación de actuar a modo de narrador omnisciente en sustitución del autor.

En cuanto a los personajes, las sensaciones son desiguales. Mientras que el diario de Águeda hace de ella un personaje tan interesante como complejo, resulta difícil empatizar con un Frederic cuyas tramas, siendo a veces tan dramáticas, resultan también frías, distantes. El resto de los personajes, de mayor o menor importancia para la historia, se describen lo necesario para cumplir con el papel que se les ha adjudicado, si bien hay algunos (Blanca, Biel, Robí, Alcázar) que destacan sobre el resto, quizá debido a la importancia de su cometido.

Todo esto, que podría resumirse en la impresión de que el autor se ha enamorado tanto de la documentación consultada para escribir su obra que no ha sido capaz de sustraerse a incluir más de la necesaria, se ve compensado por otros detalles, entre los que destaca una cuidada planificación que apenas deja cabos sueltos, quién sabe si deliberadamente o no.

Entre los mayores logros de la novela está su capacidad de sorprender, siendo el punto culminante el giro argumental a mitad de la narración que hace replantearse cualquier sospecha que se tenga, seguido por otros quizá menos impactantes pero igual de eficaces, inesperados y valientes por lo que concierne al destino de algunos personajes.

Destaca además la ambientación de algunos pasajes, especialmente lograda en la descripción del Colegio de los Ángeles hecha por Águeda en su diario, dotando al edificio de una atmósfera misteriosa y enfermiza que se mantiene más tarde, ya reconvertido en sanatorio. Los inquietantes dibujos de Estrada también contribuyen a crear ese aire de inquietud,duda e intriga que impele a continuar leyendo.

En resumen, «Los ángeles de hielo», pese a algunos escollos de diferente importancia, es una novela bien planificada, con capacidad de sorprender sin hacer «trampas» más allá de dosificar la información para lograr que se sospeche  lo que no es, inquietante, misteriosa, con giros argumentales «creíbles», correctamente redactada y con el aliciente poco habitual de lograr que no se quiera dejar de leer hasta conocer el desenlace.


***T***


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lunes, 25 de enero de 2016

Alma, de Carlos Sisí

Alma
Carlos Sisí
Ediciones Minotauro
496 páginas



Argumento:

La joven Alma nace con el inquietante poder de ver a los muertos. De adulta, se dedica a escudriñar el mundo del Más Allá. La publicación de un libro sobre la ouija y las experiencias con seres de otros planos, desencadenará acontecimientos de impensables consecuencias a los que deberá enfrentarse.

Comentario:

Las novelas de este autor suelen ajustarse a un cierto esquema: un inicio prometedor, con una idea intrigante y misteriosa (a veces lastrada por los tópicos del género de turno; ejemplo: las problemáticas de Alma son similares a las de cualquier personaje dotado de esos "poderes", hasta se adivina cómo terminarán ciertas experiencias adolescentes...); un desarrollo largo, estancado y dividido en varios frentes de diverso interés; y un clímax lleno de larguísimas escenas de acción que se remata mediante soluciones rayanas con el Deus ex machina (justificaciones y explicaciones seudorreligiosas o New Age). 

Este libro refleja tal esquema, aunque, comparando con "La hora del Mar" o "Panteón", ha moderado mucho el exceso de las escenas de acción (que en las otras eran eternas e invitaban a la lectura diagonal), y mejorado bastante el desarrollo. Sin embargo, sigue habiendo demasiados personajes (algunos sin roles claros, o que aparecen, de pronto, al final, con lo cual no puedes empatizar con ellos ni sientes lo que les pasa), tramas insatisfactoriamente resueltas, y ese final... para mí lo peor con diferencia. No puede haber nada más frustrante para un lector que "todo pasa porque tiene que pasar y cuando tiene que pasar". 

La redacción es correcta y la lectura, obviando la extensión y lo repetitivo de algunas escenas, ágil hasta más de la mitad del libro, cuando empieza a pesar el gran número de líneas de la historia, que la alarga sin añadir mucho a lo ya explicado. 

Lo que menos me ha gustado han sido los discursos religiosos mezclados con ideas new age, y un exceso de referencias tanto implícitas como explícitas (y algunas quizás inconscientes) a obras de King, y otras películas y novelas (Cazafantasmas, Lifeforce, Harry Potter, Poltergeist, El Exorcista, Ghost, El Señor de los Anillos, La historia interminable... y más cosas que se me pasarían, ya que no conozco mucho del género).

Lo que más, aparte de la mejoría general y la agilidad de lectura (que convierten la obra en un auténtico "pasapáginas"), han sido imágenes como la de la casa explosionando en un espacio detenido y algún otro efecto descriptivo. El autor es muy visual describiendo, aunque algunas cosas suenen a ya vistas. Pero bueno, al menos está bien escrito. Y se ve que ha refrenado la verborrea de otras veces, mejorando notablemente el resultado global.

En resumen, una novela ágil, bien redactada, con algún tópico del género de terror y fantasía, unos pocos cabos sueltos, y que si por algo destaca es por incluir un mensaje que trasciende la propia historia, y que no es común entre las novelas de este estilo. Podemos estar o no de acuerdo con dicho mensaje, pero el caso es que el mero hecho de incluirlo demuestra valentía por parte del autor, apuesta personal y un intento de elevar la novela por encima de las soluciones fáciles. Recomendada para fans del terror y la fantasía.

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martes, 12 de enero de 2016

El Factor Sobrenatural, de Edgar Cantero

El Factor Sobrenatural
Supernatural Enhancements
Edgar Cantero
Traductor: Edgar Cantero y  Xavier Morató
Editorial Minotauro
384 páginas


Argumento:

A. y Niamh heredan una mansión con fama de contener un fantasma, después de que el anterior propietario se suicidara.


Comentario:

Dicen que esta novela se inspira en "Casa de hojas" de Danielewski y en las obras de Gaiman (sí, esta también), pero como no he leído ni la una ni al otro no puedo juzgar... De igual modo, se remite en la publicidad a Lovecraft y a Stoker... Bien, en lo del segundo está claro que se refieren a la estructura, hecha a partir de fragmentos de libros, grabaciones de audio y video, cartas y otros recursos de esta índole (como "Drácula", aunque sabemos que un tal Charles W. Adams la usó en una novela anterior: "El misterio de Notting Hill"), pero en lo del primero... Igual es que no la he leído bien, pero en ningún lado he visto el menor atisbo de Lovecraft. Yo diría que más bien las inspiraciones vienen del mundo del cine y la tv, a los que trata de imitar, de manera fallida, ya que son artes con lenguajes y recursos muy distintos, y lo que podría funcionar en imágenes igual no lo hace sobre el papel (a veces, este libro recuerda a un guion).

La obra parece tratar de la investigación llevada a cabo por dos extraños personajes (A. y Niamh) en una mansión gótica donde supuestamente habita un fantasma y que fue escenario del suicidio del anterior propietario (y de alguno más).Tanto la historia de la mansión como su descripción resultan muy poco originales y recuerdan a mil películas y novelas sobre lo mismo. Sin embargo, llega un punto en el que todo empieza a derivar hacia otros derroteros. Las apariciones fantasmales, que hasta entonces habían descrito como relevantes, resulta que no pintan nada. De pronto, la novela se transforma en una especie de misterio de búsqueda de tesoros con criptogramas incluidos y sectas extrañas. No me parece que sea, como reza la publicidad, "espeluznante" ni mucho menos de terror.

La estructura fragmentaria no facilita la comprensión de la historia (de hecho, a mí se me ha hecho muy difícil de leer). Hay fragmentos que tienen un cierto nivel literario (como la inclusión de trozos de libros de parapsicología sobre el escepticismo, la duda, la naturaleza de los fenómenos), pero otros son de calidad muy dudosa (las grabaciones de audio donde no pasa nada, salvo "escuchar" a gente escribiendo en un papel y manteniendo diálogos de besugos).  El abuso de las "cámaras" y "grabadoras" a mí me ha aburrido y sacado de la lectura más de una vez, ya que me costaba imaginarme las escenas. Aparte, que una vez finalizada la lectura, te das cuenta de que muchas sobran claramente. Hay momentos donde te incluyen facturas de compra y te preguntas si es necesario. La parte donde se realiza el análisis criptográfico de un mensaje la he leído casi en "piloto automático", renunciando a pensar o analizar nada... Podrían haberme colado mil agujeros de trama e incoherencias a porrillo sin que me diera cuenta porque más de una vez desconecté de la obra.

Así pues, ha sido una lectura llena de altibajos, con transcripciones de sueños de carácter simbólico, tratados de criptografía, cartas a una misteriosa tía Liza, grabaciones, alusiones a series populares como X-Files (Expediente X, en España), escenas de acción finales que se salen del tono de la novela y personajes excéntricos como los protagonistas A. (del que no se sabe nada) y Niamh, una muda adolescente, que mantienen una relación "equívoca".

La historia en sí es curiosa y más o menos original (a menos que "copie" a Gaiman, como he leído en alguna reseña). Sin embargo, la temática no son los fantasmas sino el mundo onírico. Al final, hay un giro sorpresivo interesante. Pero creo que la historia, contada de manera "normal", habría tenido más gracia. Supongo que esta se ambienta en 1995 para evitar la tecnología actual (en especial, los teléfonos móviles, auténtico veneno para las historias de misterio...)

En resumen, una obra que prometía y que tiene alguna parte destacable, pero que, en conjunto, no la veo cuajada. Se me ha hecho larguísima.


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